Declaración de Vida

Soy una de esas tantas personas que viaja en bici humildemente por los caminos sudamericanos, o sin ser tan amplio en los términos, por la Patagonia argentino-chilena con varios bolsos atados, carpa, saco de dormir y comida suficiente. En la Primavera del 2015 me fui de mis pagos -Barracas, Buenos Aires- y andando, dejé atrás una vida típicamente normal: trabajo de oficina, salidas en bici de fin de semana, encuentros familiares y juntadas con amigos. Me iba bien, tenía auto y todo indicaba que tendría una exitosa carrera como un profesional Administrador de Sistemas. Pero nada de eso era suficiente para mi. La tentación por aventurarme en la Patagonia desértica -esteparia en realidad- del Atlántico con altísimos acantilados y su diversidad faunística marino-costera; o la montañosa a lo largo de la Cordillera de los Andes y sus diferentes accidentes geográficos entre bosques, lagos, ríos, glaciares y montañas custodiadas por el alto vuelo del Cóndor Andino y el dócil Huemul. Pero aún también era una intriga conocer a la gente de campo, pueblo y ciudad más allá de los límites del conurbano bonaerense. Y vaya si habré estado en lo correcto al tomar vuelo y emprender el desarraigo del ombligo porteño que, los kilómetros se van sumando y a cada paso en que la aventura y la experiencia me enseña algo nuevo, me doy cuenta lo mucho que me queda por aprender. Me considero un biciviajero, buscador de aventuras y vivencias de esas que me forman a diario. Y no es solo un pasatiempo que algún día terminará. Yo vivo de esto y pretendo dedicarme, tal vez, brindando y guiando a aquellos que se interesen en mi huella por lo que llevo ya bajo mis pies y manos; ese manto de polvo, lluvia y rayos de sol que queman y marcan para siempre: cosas que nunca se olvidan.

Como lo veo yo la atracción natural está ligada a lo cultural, histórico y social. Mucho de todo eso que no se enseña está allí por ser descubierto y me siento un nexo a través de la bici con el terreno: la Pacha, tantas veces ignorada y, en mi ser hoy en día tan necesaria.

2 thoughts on “Declaración de Vida

  1. Hola, Pablo! Sos el mismo Pablo que conocí? Creo que no. Has crecido de tal modo que sólo distingo algunos rasgos, físicos, no más que eso, del Pablo que vivía en Barracas. Leerte es una bocanada de aire fresco en esta jungla despiadada que es Buenos Aires. No te detengas. No dejes de participarnos de esta hermosa aventura que decidiste emprender. Te queremos! Raquel

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